Devocional

COLEGIO DE LOS ÁNGELES

JUEVES 18-06-2020

 

  • Invocación
  • Invitatorio

ORAMOS: Padre Santo te pedimos que tu Santo Espíritu nos dirija en el estudio de los mandamientos 9° y 10° en cuanto a la codicia. Asístenos con tu amor. Amén.

– Lea los 4 primeros versículos del SALMO 23: 1 – 4. “… ME GUIARÁ POR SENDAS DE JUSTICIA POR AMOR DE SU NOMBRE.” LA JUSTICIA DE DIOS EN SU SANTA LEY.

ESTAMOS REPASANDO LAS ENSEÑANZAS Y GUIA DE JUSTICIA QUE DIOS NOS DA CON LOS MANDAMIENTOS. EMPEZAMOS HOY EL ESTUDIO DEL 9° y 10° MANDAMIENTOS, DICE EL 9°: “NO CODICIARÁS LA CASA DE TU PRÓJIMO” Éxodo 20:17a. Y el catecismo nos enseña su aplicación así: ¿Qué significa esto? Debemos temer y amar a Dios de modo que no tratemos de adquirir con astucia  la herencia o la casa de nuestro prójimo, ni la obtengamos con falsas pretensiones, sino que lo ayudemos y cooperemos con él en la conservación de lo que le pertenece. El 10° dice: No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. Éxodo 20:17b. Debemos temer y amar a Dios de modo que no quitemos, ni apartemos, ni alejemos de nuestro prójimo su mujer, sus criados o sus animales; sino que los instemos a que permanezcan con él y cumplan con sus deberes. (Catecismo Menor del Dr. Martín Lutero  9° mandamiento pág. 110)

¿Por qué tenemos por naturaleza el corazón y la mente inclinados al mal?  Esto se debe a que todos los seres humanos hemos sido concebidos por personas pecadoras, por eso heredamos de ellos el pecado. Esto sucede desde Adán y Eva. Romanos 5:12  “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.”  En la lucha que tenemos con nuestra conciencia, nos damos cuenta de que en nosotros a pesar de querer el bien, también habita en nosotros el mal, es nuestra carne pecaminosa que quiere que satisfagamos sus deseos impuros. Pero también en nuestro espíritu está el Espíritu de Dios, que nos invita a obedecer a seguir el ejemplo de Jesús, es por ello que podemos tener deseos santos y puros. Romanos 8:7 dice “Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; Por todas nuestras desobediencias y pecaminosidad, merecemos el castigo de la muerte y de la condenación eterna; sino que Dios en su misericordia y amor, se compadeció de nuestro fin y por eso nos ha concedido la preciosa obra salvadora en su Hijo, para que por su gracia (regalo que no merecemos) seamos librados de esos terribles castigos, grande es el consuelo que nos da la Santa palabra con la historia salvífica en nuestro Señor Jesucristo y en el evangelio traído por los apóstoles, Romanos 5:17 dice “Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.”

La única razón por la que podemos lograr deseos santos y puros es porque por la misericordia de Dios, cuando creemos, por la obra del Espíritu Santo a través de la Palabra de Dios, se produce en nosotros el nuevo nacimiento, la renovación de nuestra mente, para oír atentamente los requerimientos de Dios, es cuando nuestro ser se conmueve con su palabra, queremos estudiarla, oírla y aprenderla, porque por la fe Jesús habita en nosotros haciéndonos nuevas personas y tenemos que entrenarnos en esa lucha diaria y a cada momento, con nuestra naturaleza pecaminosa que también se llama VIEJO HOMBRE, viejo porque ahora hay una nueva criatura que no quiere seguir siendo como antes y hombre, porque eso somos criaturas humanas que Dios ha rescatado haciéndose hombre, viviendo y muriendo en sustitución nuestra.

En esta experiencia, sabiendo que hay en nosotros un viejo hombre (pecado)  y un nuevo hombre (redimido por Cristo)  hay un conflicto constante, una lucha dura dentro de nosotros para vencer el pecado que está inmerso en nuestra naturaleza, pero nuestra conciencia se opone. Nuestro entendimiento debe guiarnos en esta lucha para vencer con el bien el mal, Gálatas 5:17 dice  “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.” Nuestro amado Señor Jesucristo nos ayude siempre en esta lucha contra nuestra naturaleza pecaminosa llamada también “VIEJO HOMBRE”. También debemos recordar que  “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” 2ª Cor.5:17 Tenemos a Cristo con nosotros. Amén

OREMOS.- Bendito Padre de gloria y majestad, te damos gracias porque en tu misericordia nos has permitido estudiar tu Santa Ley la Justicia que tú has obrado por nosotros, gracias te damos por tu Santo y Amado Hijo nuestro Señor y Salvador Jesucristo, quien cumplió toda ley y todo precepto en nuestro lugar. Gracias Padre celestial, porque no nos has pagado conforme a nuestra maldad y pecado, sino que nos has concedido la oportunidad de arrepentirnos y de ser salvados por la obra del Señor Jesús, que en ningún momento de nuestra vida olvidemos esta obra tan santa, tan preciosa y que siempre te demos gracias. Padre celestial,  perdona nuestras maldades y concédenos entrar en tu gloria. Te pedimos tu ayuda paternal, en este momento de la enfermedad que nos amenaza, para que por tu bondad nos libres de contagiarnos, provee a la ciencia encontrar la vacuna y la medicina, o que por tu misericordia, tú la quites de sobre la tierra. Encomendamos a ti a toda nuestra comunidad, pidiéndote que nos permitas volver a nuestras actividades con tu divina ayuda y protección. Amén.

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